miércoles, 14 de noviembre de 2012

EDUCACIÓN/TIC

TICs y evaluación educativa: Algunas reflexiones desde el LLECE
 

Moritz Bilagher, coordinador del Laboratorio Latinoamericano de Evaluación de la Calidad de la Educación (LLECE), OREALC/UNESCO Santiago


Debido a que el trabajo de la UNESCO en la región está enmarcado en la agenda de Educación para Todos (EPT), es importante destacar el rol potencial de las tecnologías de información y comunicación (TICs) en el contexto de esta agenda, y en particular de la Meta 6 de EPT: calidad de la educación, y su medición. Sabemos que la penetración de las TICs en casi todas las áreas de la vida (educación, trabajo, entretención y hogar) requiere la adquisición de nuevas habilidades y considerando que existe evidencia de que el uso de TICs puede tener un efecto sobre el logro de aprendizaje de los estudiantes, la evaluación educativa deberá incorporar estas nuevas realidades.



Este nuevo contexto tiene, esencialmente, tres implicancias para la evaluación educativa. En primer lugar, el uso de las TICs es cada vez más reconocido como una habilidad de importancia intrínseca. Por lo tanto, el desarrollo de habilidades en TICs se convierte en un objetivo educativo. A esto se refiere el concepto de “alfabetización digital”, que está midiendo la International Association for the Evaluation of Educational Achievement (IEA) a través de su estudio ICILS (http://www.iea.nl/?id=303). Una segunda implicancia es que la sociedad actual requiere de nuevas competencias relacionadas a la comunicación y al manejo de información. A éstas se las conoce como “habilidades del siglo XXI”, concepto desarrollado por la OCDE. En tercer lugar, es importante entender cómo los usos de las TICs impactan en las habilidades tradicionales. Para medir esto, el Tercer Estudio Regional Comparativo y Explicativo (TERCE) que desarrolla el LLECE, incluye un módulo que observa variables como frecuencia, lugar y tipo de uso de las TICs.

Las TICs se pueden considerar como medios de aprendizaje (como en el ejemplo del TERCE) o como área de aprendizaje (en el ejemplo de alfabetización digital) y también pueden ser medios o áreas de evaluación. La automatización de pruebas ofrece nuevas posibilidades, como por ejemplo, preguntas adaptadas a las necesidades de cada estudiante, monitoreo de su logro en el tiempo, y procesamiento (casi) instantáneo de datos.

Una parte que a veces se olvida, que es de suma importancia en el marco de las TICs en educación, es la dimensión ética. En la aplicación de las TICs, nos tendremos que preguntar: ¿es lo técnicamente posible también lo éticamente deseable? Por ejemplo, técnicamente se pueden publicar rankings de las escuelas (y estudiantes) en Internet. Pero ¿qué consecuencias indeseables podría tener esto? Tendríamos también que preguntarnos qué impacto tiene la creciente “virtualización de la realidad” en el desarrollo de los jóvenes.

En resumen, las TICs en educación ofrecen nuevos desafíos y posibilidades para la educación en general y para la evaluación educativa en particular. En educación, hay tendencias hacia el constructivismo y co-construcción de conocimiento que calzan casi perfectamente con el principio tecnológico de “interactividad”. Además, las nuevas tecnologías implican un movimiento hacia una democratización del conocimiento, como la internet en general y más específicamente los wiki o la promoción de recursos educativos abiertos (OER por sus siglas en inglés). Sin embargo, estas posibilidades crean también riesgos: ¿Cómo se evalúa la información obtenida por Internet? ¿Cómo se la contextualiza / interpreta? Y ¿cómo se evalúan los logros? He aquí un nuevo dominio conceptual por desarrollar.